El divulgador científico Eduard Punset nos presenta su segunda entrega, o mejor dicho, su segundo viaje dentro de la trilogía de felicidad, amor y poder anunciada ya por el escritor catalán. La dedicatoria de su libro no puede ser menos curiosa, a las bacterias, gusanos, ratones y primates que nos han descubierto los secretos del amor de los humanos.Si esto lo dice don Eduardo Punset es por que científicamente es cierto ya que es sobradamente sabido de su sabiduría a la que nos tiene acostumbrado.
El placer de escuchar a este divulgador en cualquiera de sus múltiples facetas es solo comparable a escuchar la sabiduría.
Precisamente con ellas, con la fusión de las bacterias, nació el amor hace millones de años, nos dice el buen señor y se queda tan fresco sabiendo que esta palabras nos dará que pensar. Punset lo tiene claro, el viaje al amor, empezó hace 3.000 millones de años y surgió en el momento en el que una bacteria se preguntó si había alguien más ahí porque no podía vivir sola.
El amor, insiste Punset, tiene por cimientos la fusión entre organismos acosados por las necesidades cotidianas, como la respiración o la replicación, empujados por la necesidad de reparar daños irremediables en sus tejidos y sumidos en una búsqueda frenética de protección y seguridad.
Nos comenta, a modo de pregunta....... ¿Cuáles son las razones de una diferenciación tan elemental como la que existe entre los sexos?, ya añade sin inmutarse...... Renunciar ni más ni menos que a la inmortalidad.Individuos con diversas combinaciones genéticas incrementan las posibilidades de que, al menos uno de los descendientes, posea el conjunto de características necesarias para la supervivencia.
Increíble pero cierto este señor de lujo tan afable que se presenta a manos de todos los que quieres saber algo más del universo de la mente.








































